¿Cómo funciona una desaladora? – CARBONERAS
Ayer visité la desaladora de Carboneras, así que aprovecho y explico de forma básica los pasos que se siguen para obtener agua de buena calidad a partir de agua de mar.
Esta desaladora fue construida por una UTE formada por Befesa (Grupo Abengoa), PRIDESA y Degremont. La inversión se financió por el Ministerio de Medio Ambiente a través de fondos FEDER, que aportaron el 50%. Un 25% por parte de los usuarios y el 25% restante ACUSUR (Aguas de la Cuenca del Sur), encargada de la explotación.
La desaladora saca un volumen de agua desalinizada de 380 hectómetros cúbicos al año. Se instaló como actuación de emergencia en el Campo de Níjar que junto con el transvase del Negratín sirvieron para cubrir las principales necesidades de agua.
Una de las principales novedades que introduce es un considerable aumento del tamaño de bastidor (concretamente un 33%). Hasta entonces los más grandes filtraban 7.500 metros cúbicos al día, mientras que en Carboneras es ampliado hasta los 10.000 metros cúbicos/día. Además, se olvida la asociación turbo bomba-bastidor, sustituyéndose por un colector común. La desaladora cuenta con 12 bastidores dispuestos en 6 + 6 de forma simétrica en dos líneas de producción. Los 6 bastidores se alimentan por un colector común. La principal mejora que introduce esta disposición es el ahorro de energía, gracias a la ausencia de paradas y arranques (picos máximos de consumo energético). De forma que la desaladora puede funcionar sin parar aunque sea necesario realizar ciclos de lavado para su mantenimiento. Cada bastidor se divide en 4 sub-bastidores de 2.500 metros cúbicos/día cada uno. Así se hace más sencilla la limpieza, ya que se realiza individualmente por sub-bastidores.
La mayoría de la producción de la planta se destina a regadío. Aproximadamente 120.000 metros cúbicos/día con un factor de conversión del 45%, por lo que es necesario tomar alrededor de 266.000 metros cúbicos/día de agua procedentes del mar. La toma del agua se adentra 150 metros en el lecho marino para hacerla pasar posteriormente a unos vasos comunicantes por los que discurre a una velocidad aproximada de 32-35 centímetros/segundo. La circulación es lenta, condición necesaria para aumentar el tiempo de residencia, esterilizar e impedir la formación de colonias.
Hace unos días me enteré – gracias al blog de 