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Reducción de CO2 en una bodega de vino
Me alegra conocer empresas que apuestan por la conservación del medio ambiente. Es el caso de Bodegas Torres, que tiene en marcha varias iniciativas sostenibles.
Para reducir las grandes cantidades de CO2 que produce la fermentación del vino emplean el cultivo de algas, éstas crecen y luego se pueden usar como biocombustible o como alimento para animales. Tienen instalados más de 12.000 metros cuadrados de placas fotovoltáicas que hacen frente al 11% del consumo eléctrico de la bodega y se pretende alcanzar el 15% con una inversión de 4 millones de euros. Además cuentan con placas solares para calentar el 50% del agua de la planta embotelladora y están invirtiendo para alcanzar el 70%. Usa coches eléctricos para el reparto por Barcelona, reciclan el agua que depuran y utilizan helicópteros para fumigación ya que emiten un 15% menos de CO2 por hectárea que los tractores.
En los próximos 10 años Torres invertirá 5 millones de euros en reforestación de bosques y para investigar la reducción del CO2.
Se puede ver el vídeo completo aquí.
Foto: G3R1
Ganar dinero cuando cae la bolsa
¿Se puede ganar dinero en bolsa cuando las acciones caen? Para los que no estamos familiarizados con la bolsa resulta una pregunta interesante. La respuesta está en las opciones de compra y venta: operando en futuros, mediante warrants, etc. El riesgo es alto y hay que tener conocimientos sobre los fundamentos de los derivados. Cada tipo de opción tiene diferentes plazos de vencimiento y garantías de operación de mayor o menor complejidad pero no vamos a indagar aquí.
El caso es que se pueden comprar contratos de futuro sobre un valor, y su precio se moverá según la cotización de la acciones pero no habrá que desembolsar todo el importe de compra -tan sólo las garantías de operación que pueden rondar el 15%-.
Existen opciones de compra (call) y de venta (put). En el primer caso, uno adquiere el derecho, y no la obligación, de comprar acciones a un precio determinado en el momento de la compra del contrato. Se hace cuando uno cree que las acciones van a subir. Por ejemplo, si creo que BBVA tendrá un movimiento alcista en los próximos meses y que el precio se situará por encima de los 7,25 euros actuales, decido comprar warrants call con un precio de ejercicio (strike) de 7,25€ y vencimiento a los 6 meses. El warrats cotiza a 0,20 euros (dato ficticio), que es la prima que debemos pagar por tenerlo en nuestra cartera. El apalancamiento es de 36 veces, por lo que el warrant va a multiplicar por 36 el movimiento de la acción. Si a los 6 meses se cumplen nuestras espectativas y el valor de la acción sube a 7,83€, habríamos ganado un 8% comprando la acción hace 6 meses a 7,25€. Sin embargo, al haber comprado warrants, puedo ejecutar la acción y vender al precio actual por lo que ingreso el mismo dinero -0.58€ por acción- pero la rentabilidad ha sido del 290%.
Si en lugar de subir a 7,83 euros, baja a 6,67€ (-8%), no ejecutamos la acción y perdemos el warrants (0,20€), mientras que de haber comprado la acción a 7,25€ hubiésemos perdido 0,58€.
Además de esto, como ya he dicho, la ventaja que tienen los contratos de futuro sobre la acción es que permiten ganar dinero incluso cuando el valor baja de precio. Cuando se prevé una bajada compramos opciones de venta (put) y adquirimos el derecho a vender acciones a un precio fijado mediante el pago de una prima. Por ejemplo, hoy las acciones de Apple cotizan a 93€. Comprando opción put nos reservamos el derecho, que no la obligación, de vender a 93€ hasta la fecha de vencimiento. Si se cumple el tiempo y la acción ha caído a 90€ -se cumple la previsión-, ejecutamos nuestra opción y vendemos a 93€ para comprarlas a 90€.
Si no se cumple nuestra previsión y las acciones suben de precio, no ejecutamos la opción y pagamos la prima -valor fijo que estabamos dispuestos a perder-.
Comprar opciones put también es una buena forma de proteger la cartera porque te aseguras mitigar las pérdidas en caso de que las cosas vengan mal y la bajada del precio del valor sea acusada.
Foto: Dëdalus
¿Diversificar riesgos? ¿O no?
En el post anterior comentaba que Pachá ha abierto recientemente un nuevo local en Moscú con objeto de diversificar aún más sus ingresos. Es conocido por todos, y se suele aconsejar en bolsa, que es positivo distribuir las inversiones de forma que si alguna de éstas cae no repercuta en el total de forma significativa. Además te asegura el poder salir -desinvertir- más fácilmente en el caso de que ya no estés a gusto.
Desde luego lo que marca la lógica y lo que suele hacer la mayoría de la gente es diversificar. Tanto si inviertes en bolsa, en empresas o en ladrillo. Pero mucho me temo que la gente que más dinero gana lo hace poniedo todos los huevos en el mismo cesto.
Lo primero que se te ocurre es que claro, si inviertes todo tu dinero en algo y pega el pelotazo te forras pero si pega el batacazo te arruinas porque estás corriendo muchos más riesgos.
Ram Bhavnani, inversor nacido en India y residente en Tenerife, no lo tiene tan claro. Este hombre es una persona humilde y sin estudios que ha conseguido ganar -en bolsa mayoritariamente- 600 millones de euros en 20 años. En su libro “Los secretos para ganar dinero en la bolsa” explica que, en gran medida, ha conseguido su fortura apostando fuerte por un mismo producto. La clave está en conocer muy bien dónde inviertes. No es mejor poner tu dinero en 20 sitios que no conoces bien, que en 1 que has estudiado a la perfección.
Como ejemplo cita el caso de su participación en el Hispano Americano. Tenía 1.400 millones de pesetas “atrapados” en él, los expertos le recomendaban que asumiera el error y saliera de ahí pero el conocimineto de la entidad, el estudio de la evolución de los mercados y la fe -por qué no decirlo- hicieron que aguantara y aquella decisión se convirtiera en un caso más de éxito.
El mejor inversor de la actualidad, Warren Buffet, afirma que “diversificando se corre el riesgo de comprar muy poco en empresas que ya se conocen y demasiado en alguna de la que lo desconocemos todo.”
Por tanto, si crees conocer bien una empresa/acción y su entorno, apuesta por ella. Seguramente corras menos riesgos y obtengas mejores rendimientos que diversificando tu capital.
El cliente siempre lleva la razón
Está claro que el cliente lleva la razón y que hay que adaptarse continuamente a sus exigencias. Estarás condenado al fracaso si no tienes esa capacidad. Pero, ¿dónde está el límite? ¿Estarías dispuesto a cambiar las directrices de tu empresa aunque no comulgues con lo que quiere el cliente? Mucho me temo que en algunos casos no queda otro remedio…
Buscando información sobre el creador y propietario de Pachá, Ricardo Urgell, me encuentro con una entrevista que resulta sorprendente. Yo no he estado nunca en Pachá y tampoco sé si iré algún día pero sí que me llama la atención su modelo de negocio.
Esta empresa no para de crecer y acaban de inaugurar otro local en Moscú. Una buena apuesta para diversificar ingresos en tiempos de crisis. Excepto Ibiza y Sitges, las demás discotecas -hasta un total de 25- están franquiciadas. Lo que constituye una golosa fuente de ingresos -por participación y registro y usufructo de la marca en los países donde se establece- sin riesgo. Por tanto, Pachá sigue consolidándose como marca y creciendo como tal. Incluso tiene su propia línea de ropa.
Sin embargo, resulta triste que crees una empresa con unas expectativas que en un principio se cumplen y que pasados unos años tengas que adaptarte tanto a la situación actual que eches de menos tus comienzos. Es algo así lo que le ha pasado a Ricardo Urgell. Os dejo la entrevista:
Odia las entrevistas y casi no vive la noche, pero el propietario de Pachá sale de su refugio secreto, el mar, para exhibir la transformación de una casa de campo en un imperio.
Explicación de las subprime y el caso Madoff
Comparto estos vídeos de Leopoldo Abadía, ex-profesor de IESE, explicando en Buenafuente la crisis financiera actual.
Charla de Zaryn Dentzel
El creador y CEO de Tuenti en la Ceremonia de Apertura del Curso de IE Universidad.
Vía: Enrique Dans